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Prevención de infecciones durante remodelación de hospitales

 

La limpieza de los hospitales y centros de salud es uno de los aspectos fundamentales en el control de infecciones nosocomiales. El ambiente hospitalario juega un papel importante en la transmisión de enfermedades y algunas veces se relaciona directamente con las infecciones de los pacientes.

Una de las actividades de mayor riesgo en un hospital o centro de salud es la remodelación de hospitales y centros de salud existentes. Se han reportado muchos brotes de infecciones en todo el mundo como resultados de esta actividad. Las causas son principalmente la proliferación de polvo, hongos y bacterias producidas por las actividades de construcción y el riesgo aumenta debido al número de personas vulnerables que se encuentran en el lugar a la vez. La población de mayor riesgo son aquellos pacientes inmuno-comprometidos.

Para evitar las infecciones nosocomiales debido a las actividades de remodelación, es necesario una buena planificación previa del trabajo. Se deben llevar a cabo una serie de actividades de prevención de infecciones que generalmente se compilan en un documento llamado “Plan de Prevención de Infecciones durante la Construcción”. Este plan debe incluir el diseño, instalación y funcionamiento de las barreras de protección de las áreas adyacentes; una evaluación continua y exhaustiva de las condiciones ambientales durante el proyecto; estrategias para el control del polvo; estrategias para limitar el acceso al área de construcción y limitar al máximo la posibilidad de contaminación cruzada; protección de los sistemas de ventilación y aire acondicionado; control del agua para evitar que moje los materiales; entrenamiento del personal de construcción; entre otros. Las empresas constructoras con experiencia en la construcción y remodelación de hospitales utilizan estas estrategias para evitar contaminar las áreas aledañas al proyecto y lograr los niveles de limpieza requeridos al finalizar el proyecto.

El área de la remodelación debe mantenerse bajo presión negativa (presión de aire menor que la presión exterior) para evitar que el polvo producido salga hacia el resto del hospital. Esto se logra con ventiladores especiales que se colocan temporalmente en las áreas de construcción y con barreras presurizadas. Adicionalmente, todos los sistemas de aire acondicionado y ventilación deben ser cubiertos y aislados para evitar su contaminación. Nunca deben usarse los sistemas de ventilación existentes para evacuar el polvo.

Una vez finalizados los trabajos, un profesional competente de tercera parte debe evaluar las áreas de construcción para certificar que los niveles de limpieza son los adecuados. Esta evaluación se realiza con un instrumento llamado “contador de partículas” que mide la cantidad de partículas de polvo, esporas y bacterias de diferentes tamaños a través de un haz de luz infrarrojo. Los valores máximos permitidos de partículas deberían quedar establecidos en las especificaciones del proyecto. El procedimiento de medición y los niveles de limpieza están establecidos en la norma internacional ISO 14644-1.   Para llegar a los niveles de limpieza necesarios para evitar las infecciones, se requiere de aspiradoras con filtros de alta eficiencia que puedan capturar las partículas microscópicas que quedan suspendidas en el aire.

Si los niveles de limpieza no se controlan, se pueden dar crecimientos microbianos debido al polvo contaminado que quedó alojado en el área remodelada. Los brotes de infecciones nosocomiales y afecciones respiratorias y alérgicas al personal médico pueden darse inmediatamente se ingrese al área o después de un tiempo. En estos casos, es común limpiar los ductos de aire acondicionado pensando que esta limpieza va a solucionar el problema. Aunque es posible que los ductos estén sucios, nuestra experiencia en la inspección de un número plural de hospitales muestra que la contaminación es externa a los ductos, por lo que la limpieza no va a solucionar el problema. Por otro lado, si los filtros del aire acondicionado están trabajando adecuadamente y el área cumplió con los niveles de limpieza iniciales, los ductos de aire acondicionado no deben ensuciarse. La acumulación de polvo y hongos dentro de los ductos se debe principalmente a una filtración inadecuada en las tomas de aire y se van a volver a ensuciar si este problema no se corrige.

La clave para evitar las infecciones nosocomiales y las afectaciones del personal médico en los hospitales después de una remodelación es la planificación. Todas las actividades de construcción deben llevar un control de la contaminación que debe ser de obligatorio cumplimiento. El gerente de proyecto o inspector debe exigir que las medidas de control de infecciones se sigan estrictamente. Si esto se logra, los problemas posteriores van a minimizarse grandemente.

 

Por: Ing. José Carlos Espino, higienista ambiental e ingeniero civil

 

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